Salgo de la universidad, ese lugar frío (no por su temperatura) que me recuerda lo que todo el mundo piensa de que para ser alguien de provecho (que no prov-hecho) has de estudiar una carrera. Hay mil y un caminos, pero desde pequeños nos han inculcado la idea (que no acertada) de que todo tiene que desembocar en la universidad, que tenemos que llevar traje o bata.
Este último mes me he dado cuenta de la poquísima gente (casi inexistente) que de verdad sabe ver más allá. Esa gente luchadora de sueños, que batallan y batallan por conseguir un objetivo. Siempre he querido ser una de esas personas, pero es difícil cuando te faltan apoyos. Estas últimas semanas me marcó una frase (bendita ella) que decia: "Lucha por tus sueños, tú sólo sabes qué es lo que de verdad quieres". Esas palabras fueron pronunciadas (o escritas, que esto de las redes sociales es muy moderno) por alguien que de verdad cumplirá sus sueños y todo lo que se proponga.
Muchas veces necesitamos oír palabras de ánimo, aunque no lo digamos. Necesitamos saber que hay un hombro en el que apoyarse, una mano a la que agarrarse y un cuerpo al que abrazarse. Gran problema éste de tener sueños. Aunque, sinceramente, no cambiaría nada para seguir soñando como hasta ahora. Y contradiciendo a un grande que decía que "los sueños, sueños son", para mi los sueños son objetivos que cumplir, y los sueños, aunque a veces parezca que no, se acaban cumpliendo.
Estudia una carrera, vete a la capital a progresar...
(Especialmente dedicado a mi "genial" soñadora)
que razon tienes :)
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