jueves, 3 de enero de 2013

Cantaremos "Hallelujah"

Qué dura es a veces la realidad, ¿no? O puede que sea un mero (y absurdo) invento de nuestra cabeza. ¿Y si todo fuera más fácil de lo que nos imaginamos nosotros? Siempre he tenido la teoría de que las cosas difíciles no existen. Llamamos difícil a aquello que no podemos (o que nos resignamos a no) hacer. La RAE (esos señores con traje que nos mandan sobre cómo debemos hablar o llamar a la "y griega" "ye"; 'ye que paxa') define la palabra difícil como algo Que no se logra, ejecuta o entiende sin mucho trabajo. Es decir, que si queremos hacer las cosas fáciles, tenemos que currárnoslo. 

En eso consiste la vida del soñador. En trabajar hasta encontrar las cosas, hacer el camino (a veces tan empedrado) cada vez más fácil, pasito a pasito. Cuántas veces, después de hacer un examen nos hemos puesto la excusa de que era muy difícil y sabíamos que habiendo estudiado más lo habríamos sacado con la gorra. Los obstáculos para todo nos los ponemos nosotros, por lo que es más que sencillo superarlos.

Así que desde mi renacido (pero igual de oscuro, aunque precioso) lugar en la red (que no de pescadores) os animo a quitaros la venda de los ojos, a dejar de poneros obstáculos. Como dice Albert Espinosa, hombre al que admiro (y no sólo por su maravillosa y perfecta Pulseras Rojas), "las pérdidas siempre pueden ser ganancias". Por hoy ya está bien. Os dejo con esa frase. Si me equivoco, podéis insultarme, y si llevo razón me amáis hasta que no podáis aguantaros.




We'll sing Hallelujah...

miércoles, 2 de enero de 2013

Allá fuera el mundo está muy feo, a punto de colapsar

Ya es 2013 (sin mal fario alguno). Es 2 de enero y gracias a las palabras de 3 gentuzas la noche de nochevieja (más joven que nunca), me decido a retomar mi actividad en este espacio tan personal y tan particular (parti-sonal si juntamos las dos palabras) que tantas alegrías y desahogos me trajo en el pasado. Año y dos meses de ausencia, catorce agrupaciones de 30 días que han dado para mucho, y creo que va siendo hora de ir soltándolo en este proyecto que inicié como consejos para soñar (eso sí que es una ardua tarea).

El 21 de diciembre del 2012 (ya el año pasado) todos, incrédulos y crédulos, soñadores y desgraciados, guapos y más guapos, teníamos dentro ese algo (espero que no fuera esperanza) de que ese día podíamos irnos definitivamente a la mierda. Esa sensación de "por si acaso" que nos invadió a todos yo la miro desde el lado positivo, ya que por primera vez en muchísimo tiempo todo el mundo, todo el planeta, estábamos unidos por unas predicciones (o interpretaciones, que no toda la culpa tiene que ser siempre del escritor) absurdas que decían que todo se iba a reiniciar.

Nos unimos, sí, pero por algo negativo. ¿No sería más bonito unirnos por lo positivo? Una unión sin miedo a nada, una unión de optimismo. Para el soñador siempre quedará esa esperanza de que eso suceda algún día. El soñador vive por y para sus propios sueños (en estos casos hay que ser egoístas), y uno, indiscutiblemente y siempre(mente) debe ser el estar unido al resto. Un sueño es sueño por la gente que lo forma, y no por el sueño en si.

Afortunadamente (para la mayoría), no nos fuimos a la mierda, aunque todos teníamos la duda de tomarnos las 12 uvas (salvo atragantamientos) y de recibir el 2013. Pero aquí estamos y aquí estoy. Seguiré con la guía de soñar, de cumplir sueños, de que os sintáis identificados (o queráis escupirme).

Ah, y seguiré sin despedirme, porque aunque tarde 14 meses en seguir escribiendo (prometo que lo haré bastante a menudo), estaré por aquí.



Allá fuera el mundo está muy feo, a punto de colapsar

jueves, 6 de octubre de 2011

"Ten el coraje de seguir a tu corazón y tu intuición", Steve Jobs...

Anoche, sobre las 2.30 de la mañana me llegaba un mensaje al móvil diciendo que encendiera el portátil, que iba a leer la noticia más impactante y más dolorosa (personalmente) que iba a leer en mucho tiempo. Encendí el ordenador, me metí en Twitter y allí estaba el titular: "Apple comunica que Steve Jobs ha fallecido". En un principio me invadió la incredulidad, pero más tarde me di cuenta de que iba en serio.

Steve Jobs ha revolucionado la manera de concebir la tecnología, haciéndola útil y sencilla, sabiendo las necesidades que íbamos a tener en el futuro. Pero más allá de eso, los que le conocían lo definen como una persona que amaba su trabajo, que se mataba por su familia, que quería a los que le rodeaban. Una persona que destaca que su mayor logro en Apple fue conocer a tanta gente buenísima.

¿Y sabéis lo mejor de este hombre? Que su mayor logro fue ir cumpliendo sus sueños, él mismo dijo que hay que ir uniendo los puntos hasta llegar a nuestros objetivos, porque una vez los consigamos, podremos mirar atrás y ver cómo ha valido la pena trabajar por esos sueños. Gracias Steve por soñar, por ser un soñador más, uno de los mejores, por ser un ejemplo para todos.


"Ten el coraje de seguir a tu corazón y tu intuición", Steve Jobs...

martes, 4 de octubre de 2011

Que el hombre va a vivir en Marte, que allí hay menos polución...

Hay que ver la cantidad de veces que durante una (fría) mañana de octubre nos preguntamos sobre qué pasará a la tarde, o qué será de nosotros dentro de una semana. Siempre estamos preocupados por lo que vendrá en el futuro y dándole vueltas a los errores del pasado, que nos olvidamos de disfrutar del momento presente que, en definitiva, es lo único que existe.

Sinceramente, me confieso un admirador del futuro. Estoy convencido de vivir el presente (Carpe Diem que dicen...), pero me intriga tantísimo el mañana que tengo ansias de saber qué pasará dentro de un tiempo. Desgraciada(afortunada)mente no lo podemos saber, y es algo con lo que tenemos que convivir, aunque nos cueste. El problema viene con el pasado y cuando dejamos que nos afecte de sobremanera en nuestras decisiones actuales. Hay que saber que lo hecho, hecho está. Que lo que pasó, pasó (como dirían en Lost).

Desde mi humilde (y renovadísimo) rincón bloggero, os recomiendo que vivamos el presente soñando (como siempre) con un grandioso futuro. Que soñemos con que la vida puede ser increíble dentro de un tiempo, y que podemos llegar a eso moviendo las fichas adecuadas en este ajedrez.


Que el hombre va a vivir en Marte, que allí hay menos polución...

domingo, 2 de octubre de 2011

Sueño que despierto a su vera...

Tras 9 días de ausencia (totalmente deliberada), vuelvo a las andadas en mi caminar del blog que tanto me ayuda a escupir tranquilamente frente a mi (sucia) pantalla del portátil. Un proyecto que nació con muchísima ilusión y que gracias a una buena media de visitas diarias me anima a seguir con esta locura de loco (nunca mejor dicho). Y en estos proyectos hay que estar siempre en pie para poder demostrarle al mundo que nosotros somos capaces de seguir siempre adelante por muchos obstáculos que se nos encontremos.

Esta semana y dos días que han pasado desde mi última entrada los he dedicado un poco a reflexionar (cosa que recomiendo encarecidamente que hagáis) sobre qué es un sueño y en su definición como palabra. Una de las acepciones que la RAE (señores con traje que deciden cómo debemos hablar) para esta palabra es: "Proyecto, deseo o esperanza sin probabilidad de realizarse". A leer esta definición sólo se me viene a la cabeza pedirles explicaciones a los que definieron esta palabra. ¿De verdad es una esperanza improbable de realizarse? ¿De verdad podemos permitirnos el lujo de pensar que los sueños no se cumplen?

Desde mi punto de vista, esta acepción de la palabra sólo nos lleva al fracaso, a no luchar por que se cumplan y a dejar de lado muchas cosas. Como dijeron en un capítulo de una serie: "Lo improbable es por definición probable. Y mientras exista una posibilidad o media posibilidad entre un millón, vale la pena intentarlo". Luchemos por nuestros sueños, que la gente vea que somos capaces de cumplirlos, y que no hay nada mejor que disfrutar del camino que nos lleva a su realización.



Sueño que despierto a su vera...

viernes, 23 de septiembre de 2011

Heridas del Rock&Roll...

Cada paso que damos en el caminar de la vida, lo damos con el riesgo de poder perder algo o a alguien. Esta es una historia de pérdida en el camino, de ansia de recuperar, y de como tu mayor afición se convierte en un arma de doble filo capaz de separarte de un ser querido.

Tras algún que otro concierto uno de los miembros de nuestro grupo decide marcharse por no sentirse cómodo, dejando a la vez casi 7 años de amistad de lado. Estas pérdidas se convierten en grandes heridas sin cicatrizar, de cómo perder sin saber bien qué ha pasado y con la duda de si algún día sabremos los motivos. Estas heridas, cuando crees que por fin han conseguido empezar a supurar, te encuentras que todavía siguen bien abiertas, y las noches en vela por arrepentimiento (sin culpa alguna) vuelven a primer plano.

Entonces, ¿qué nos queda? ¿Ver cómo sangramos? Es una opción, porque ya quedamos el otro día en que olvidar no servía de nada, además de que es imposible. Lo que yo preferiría es que se curasen al cien por cien (o casi) y poder volver a sumar años a ese lustro y medio de amistad. Lamentablemente, ese momento parece cada vez más lejano. Es una de las muchas "heridas del rock&roll"...



Heridas del Rock&Roll...

De cara al mundo mientras pueda...

Durante el transcurso de nuestra alocada (y temida) vida, nos encontraremos con situaciones que nos harán replantearnos muchas cosas, nos obligarán a tomar decisiones más o menos difíciles y tendremos que olvidar muchas cosas y a muchas personas. Pero llegado este momento, todas esas decisiones que nos cuesten un mundo tomar, tenemos que hacerlas con seguridad y firmeza, para poder demostrarle al mundo que somos capaces de todo.

Contradiciendo al título de mi blog (que debería llamarse "Desahogos S.A.), tenemos que estar siempre que podamos de cara al mundo, sabiendo que los golpes nos harán más daño, pero nos harán más fuertes porque los veremos venir y aprenderemos de ellos y su trayectoria.

Una persona a la cual le tengo un gran aprecio compuso una canción (entre muchas otras) en la que decía precisamente el título de esta entrada: "De cara al mundo mientras pueda". Desde aquí os recomiendo que sigáis este consejo, que puede hacer de la vida un camino duro, pero con grandes recompensas al final del camino.


De cara al mundo mientras pueda...

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Volamos tan alto...

Qué importante es saber cuándo nos equivocamos, pero más importante es saber ponerle remedio a esa equivocación (muy común entre los humanos). A lo largo de la vida conocemos a muchos tipos de personas (prosigo con mi análisis del gentío que nos rodea). Muchas de esas personas sabrán reconocer y rectificar un error, mientras que muchas otras jamás sabrán pronunciar la palabra "perdón" debido a que su propio orgullo les ahoga.

Este tipo de personas ni siquiera se darán cuenta de sus errores (normalmente varios) cuando se encuentren con una situación de veinte personas llevándoles la contraria, ya que pensarán que esa gente se ha aliado contra ellos para hacerles más amarga su existencia (triste ella). Son personas que creen que sus sueños cumplidos (pocos, la verdad) son restregables en la cara de esa gente, y que eso no es un error, sino una demostración de superioridad, de obligación a alabarles.

Un sueño es algo que sólo nosotros sabemos la importancia que tiene cumplirlo, y en vez de restregar ese logro, lo que hay que hacer es salir a la calle pregonando que lo has conseguido, pero nunca usándolo como arma, sino como método para que la gente a la que queremos esté feliz por nuestro sueño cumplido, sirviendo de ánimo para ellos (y para todos) para cumplir sus (tan ansiados) sueños. Hay que saber volar, pero hacerlo siempre en compañía. Esta gente vuela sola (aunque piense lo contrario), y un vuelo en soledad no tiene sentido alguno.



Volamos tan alto...

martes, 20 de septiembre de 2011

Leyendo el manual de los olvidos...

Qué difícil es olvidar algo o alguien, ¿verdad?. Parece práticamente imposible. Pero, analicemos un poco el significado de olvidar. Se trata de una palabra tan fácil de pronunciar (para algunos) pero tan imposible de realizar (para la gran mayoría). Esa imposibilidad nos viene dada por nuestro propio cerebro, ese que parece que se empeñe en recordarnos lo malo una y otra vez, mientras que lo bueno se esconde en uno de los sótanos más recónditos de nuestro buen amigo nervioso.

Olvidar está claro que no es fácil, de hecho yo pienso (a título personal y universitario) que olvidar es imposible. Es una palabra que existe pero que es incapaz de realizarse al cien por cien. Cuando nos dicen cualquier cosa y decimos: "¡Anda, me había olvidado!", en realidad sabemos que eso siempre ha estado ahí y que nunca se irá. Podemos luchar y luchar por quitarnos algo de la cabeza, pero será esforzarse en vano.

La conclusión de esta (mala) entrada es que olvidar es imposible, y que lo que intentamos olvidar es lo que nos hace más y más fuertes, lo que nos ayuda a no volver atrás y lo que evita que nos equivoquemos de nuevo. Así que no perdamos fuerzas ni nos dejemos la piel en intentar olvidar algo, ya que, en la vida, sea lo que sea, malo o bueno, todo nos ayudará en el presente o en el futuro.


Leyendo el manual de los olvidos...

domingo, 18 de septiembre de 2011

Para que lo que nos costó tanto no se llegue a romper...

Amistad. Una palabra entre miles. Siete letras que pueden contener tanto (y a veces tan poco). La vida de un soñador tiene que contener sin excepción la palabra amistad. No se puede soñar sin tener apoyos, gente que te recuerda que eres capaz de hacerlo (como decía en la anterior entrada), gentuza maravillosa que te ayude a levantarte cuando te caes, que sepan cuándo ayudarte y que te agarren de la mano cuando más lo necesites.

Esto último es lo que todos necesitamos: alguien a quien agarrarle la mano. En momentos de miedo, de cariño o de sufrimiento, no hay nada mejor que esa mano que te conduce por el camino correcto y evita que te caigas a un gran foso, esa mano que te recuerda que no estás solo, esa mano que agarras con fuerza con cuatro dedos y la palma, porque el pulgar nunca encuentra su sitio.

Una buena ocupación para ese pulgar, cuando alguien nos ofrezca su mano, es moverlo por la mano de la otra persona, porque así le haremos saber que nuestra mano está también a su disposición siempre, porque el camino es mas fácil si se tiene una mano a la que agarrarse (fuertemente). Desde aquí os animo a agarraros fuerte de una mano y a seguir por el camino soñando cada día más y más fuerte.



Para que lo que nos costó tanto no se llegue a romper...